¿QUÉ ES LA FE? LA FE ABARCA LA VERDAD, EL CORAJE, LA SABIDURÍA Y LA BUENA FORTUNA. INCLUYE LA COMPASIÓN Y LA HUMANIDAD, ASÍ COMO LA PAZ, LA CULTURA Y LA FELICIDAD. LA FE ES ESPERANZA ETERNA; ES EL SECRETO PARA EL AUTO-DESARROLLO SIN LÍMITES. LA FE ES EL PRINCIPIO BÁSICO DE CRECIMIENTO. (LAS DISCUSIONES SOBRE LA JUVENTUD, VOLUMEN 2, PÁGINAS 163/64).

¿QUÉ ES EL BUDISMO? ES EL NOMBRE DADO A LAS ENSEÑANZAS DE UN BUDA. "BUDA" SIGNIFICA "EL ILUMINADO”; ALGUIEN QUE PERCIBE LA ESENCIA O REALIDAD DE LA VIDA EN SU INTERIOR, ES UN SER ILUMINADO A LA VERDAD DE LA VIDA Y DEL UNIVERSO. A DIFERENCIA DE OTRAS RELIGIONES, EL BUDISMO NO ALEGA UNA REVELACIÓN DIVINA. COMIENZA CON UN HOMBRE, QUE A TRAVÉS DE SUS PROPIOS ESFUERZOS Y PERSEVERANCIA, DESCUBRIÓ LA REALIDAD DENTRO DE SÍ Y ENSEÑÓ QUE TODOS PODÍAN HACER LO MISMO. EL BUDA NO PUEDE SER DEFINIDO, COMO UN SER TRASCENDENTAL O SUPREMO. EN ESTE SENTIDO, EL BUDISMO, NO SOLO ES LA ENSEÑANZA DE UN BUDA, SINO LA ENSEÑANZA QUE POSIBILITA A TODAS LAS PERSONAS REVELAR SU NATURALEZA DE BUDA. EL BUDISMO ES UN SISTEMA PRÁCTICO DE ENSEÑANZA QUE NOS PERMITE CONCRETAR EL ESTADO IDEAL DE LA BUDEIDAD… LA PROPIA PERFECCIÓN.

¿QUE ES EL KOSEN-RUFU? “ES LA LUCHA PARA TRANSFORMAR LA VIDA DE LOS SERES HUMANOS, REVIRTIENDO LA OSCURIDAD QUE RESIDE EN EL INTERIOR DE SU VIDA, HACIENDOLO TOMAR CONCIENCIA DE SU NATURALEZA DE BUDA INHERENTE". LA ESENCIA DE “ESTABLECER LA ENSEÑANZA CORRECTA PARA ASEGURAR LA PAZ EN LA TIERRA” ESCRITO POR NICHIREN DAISHONIN, RADICA EN CONSTRUIR UNA RED DE PERSONAS DEDICADAS AL BIEN. PERO COMO ESTA CONTIENDA IMPLICA TRANSFORMAR DE RAÍZ LA VIDA DE LAS PERSONAS PROVOCARA RESISTENCIA EN CIERTOS SECTORES… ESTA GRAN BATALLA ES LA CLAVE PARA CREAR UN MUNDO DE PAZ Y DE FELICIDAD VERDADERAS, UNA TIERRA DE BUDAS.

YIGUIO Y KETA. PRÁCTICA PARA UNO MISMO Y PRÁCTICA PARA LOS DEMÁS. ESTOS ASPECTOS DEL BUDISMO VERDADERO SON: YIGUIO (PRÁCTICA PARA UNO MISMO) Y KETA (PRÁCTICA POR EL BIEN DE OTROS). AMBOS CONSTITUYEN UNA PRÁCTICA COMPLETA. SON COMO DOS RUEDAS QUE FUNCIONAN AL UNÍSONO PARA ADELANTAR NUESTRAS VIDAS, PARA MANIFESTAR NUESTRA ILUMINACIÓN INHERENTE.

¿QUE ES LA SOKA GAKKAI INTERNACIONAL (SGI)?...ES UNA ORGANIZACIÓN BASADA EN EL BUDISMO DE NICHIREN DAISHONIN, INSPIRADA EN EL RESPETO A LA VIDA, LA CONCIENCIA DE LOS DERECHOS HUMANOS, BUSCANDO DESPERTAR EN LAS PERSONAS EL ESPÍRITU DE RECONOCER, RESPETAR Y APRECIAR LAS SEMEJANZAS Y LAS DIFERENCIAS, PERMITIENDOLES FORTALECERSE Y TRANSFORMAR SU INTERIOR PARA DESARROLLAR SU MÁXIMO POTENCIAL, ASUMIENDO LA RESPONSABILIDAD DE SU PROPIA VIDA Y COMPROMETIENDOSE CON LA SOCIEDAD, EMPRENDER ACTIVIDADES EN SU VIDA COTIDIANA, PARA DESPLEGAR LA CAPACIDAD DE VIVIR CON CONFIANZA, CREANDO VALOR EN CUALQUIER CIRCUNSTANCIA Y CONTRIBUYENDO AL BIENESTAR DE AMIGOS, FAMILIARES Y SU COMUNIDAD…

…UNA DE LAS DIFICULTADES QUE LOS LATINOS TIENEN PARA COMPRENDER EL BUDISMO, radica en lo que el término "religión" significa en su ámbito social… Las religiones occidentales tienen sistemas jerárquicos en los que las reglas y los dogmas se establecen desde arriba hacia abajo… Ellas están basadas en la creencia de una deidad sobrenatural… La relación entre el maestro y el discípulo es interpretada como la de una persona que ciegamente, sigue a otra… VER MAS…

EL ESFUERZO DE NO RENDIRSE JAMAS. Vivimos una vida fragmentada y llena de conflictos. Estamos divididos en centenas de grupos de seres humanos, limitados por el miedo, la vergüenza, la culpa, la ira, las obsesiones y las emociones… esta lucha interna hace que no nos podamos entender… ¿Por que pasa esto...? VER MAS…

LA RECITACION DE LOS CAPITULOS “MEDIOS HABILES” Y “DURACION DE LA VIDA”. Carta a la esposa de Hiki Daigaku Saburo Yoshimoto. Este Ghoso, nos acerca a un precepto conocido como “seguir las costumbres de la región”. El significa que, mientras no esté en juego ninguna trasgresión grave, no se debe ir contra las tradiciones y costumbres de un país, región o comunidad, aunque debamos apartarnos ligeramente de las enseñanzas. Este criterio fue establecido por el Buda... VER MAS…

LAS REUNIONES DE DIALOGO O ZADANKAI, SON UN OASIS…En la actualidad, el egoísmo desmedido, provoca profundos trastornos en el corazón humano y estamos perdiendo la coexistencia con la naturaleza; por ello estos mini cónclaves de miembros de todas las edades, razas, intereses y antecedentes, son un foro de intercambio rico y refrescante. En un mundo afectado por la "DESERTIFICACION SOCIAL", estas reuniones son un oasis, en el que los seres humanos en forma individual, se esfuerzan en concretar la paz mundial y la prosperidad de la sociedad humana. ...Como budistas, al establecer una condición de paz interior en la vida cotidiana, contribuimos con la paz del mundo, posibilitando a cada uno, desarrollar su potencial inherente... VER MAS…

“APRENDAMOS DEL GOSHO: LAS ENSEÑANZAS PARA LOGRAR LA VICTORIA”. De las disertaciones del Presidente Daisaku Ikeda. Parte 1.

Temas desarrollados: LAS TRES CLASES DE TESOROS. LOS SABIOS SIEMPRE SON AGRADECIDOS CON SUS BENEFACTORES. EL PRINCIPIO DE QUE «LA NATURALEZA DE BUDA SE MANIFIESTA DESDE ADENTRO Y GENERA PROTECCIÓN DESDE AFUERA».



“LAS TRES CLASES DE TESOROS”
He recibido diversos enseres que me trajo su mensajero; entre ellos, una túnica blanca acolchada y una sarta de monedas, y también […la carta de Toki].(1) En especial, fueron muy bienvenidos los caquis, las peras, y las algas frescas y secas.(2)


Cuando se escribió esta carta, Shijo Kingo estaba pasando por una serie de graves dificultades. En una misiva anterior, el Daishonin repite dichos de él según los cuales se estaba desatando sobre él una lluvia de dificultades de gran magnitud.(3) Tres años antes (en 1274), Kingo había tratado de convertir a las enseñanzas del Daishonin a su amo, el señor feudal Ema [ferviente seguidor del sacerdote Ryokan, de la escuela Palabra Verdadera-Preceptos], lo cual lo irritó sobremanera. A partir de entonces, un grupo de colegas envidiosos comenzaron a diseminar falsas insinuaciones sobre Kingo y a manchar su buen nombre. Incluso atentaron contra su vida.


Ema siguió viendo a Kingo con malos ojos, lo cual acarreó enormes perjuicios a Kingo y a su familia. La inquina cobró varias formas, la más notoria, quizá, haya sido ordenarle a renunciar a su feudo y a aceptar tierras de menor superficie y más desventajosas. En todas estas contiendas, Kingo siguió fielmente la orientación detallada del Daishonin y perseveró con tenacidad en su práctica budista.


Así pues, como consecuencia de una acusación falsa, que le atribuían haber participado en un incidente de violencia durante el debate de Kuwagayatsu,(4) en junio de 1277, Kingo de pronto se encontró ante el peligro real de que le confiscaran todas sus tierras.


Ema lo presionó a abandonar su fe en el Sutra del loto, si no quería que le quitaran su feudo. Pero Kingo escogió la fe, sin asomo de dudas o de vacilación. De inmediato, envió un juramento al Daishonin expresando esta determinación. Y la veloz respuesta recibida del Daishonin contiene las famosas palabras: «Esta existencia es como un sueño; nadie puede saber con certeza si mañana seguirá con vida. Jamás deshonre el Sutra del loto, ni aun siendo el más desgraciado de los mendigos».(5)


Otro consejo recurrente que el Daishonin dio a Shijo Kingo fue que evitara toda conducta aduladora o servil.(6) El servilismo equivale a destruir la propia autoestima o dignidad. Peor aún, conducirse de manera cobarde o servil ante las funciones destructivas sólo nos impedirá que brille nuestra Budeidad.


Debemos ponernos firmemente de pie ante las funciones destructivas que ocasionan sufrimiento a las personas. Cuando las funciones demoníacas se ven confrontadas por la conducta intrépida de personas dignas e íntegras, siempre retroceden de inmediato. Es tal como los zorros huyen cuando escuchan el poderoso rugido del rey león, o como la oscuridad se desvanece en el instante en que sale el sol.


Vivamos con convicción y orgullo inamovibles, sin la menor actitud servil. El Daishonin repetidamente enseña a sus seguidores que es allí donde se encuentra el verdadero brillo de la dignidad humana.


Lo admirable de Shijo Kingo es que siempre buscó la orientación del Daishonin y la siguió inequívocamente. Porque se esforzó en base al espíritu de la inseparabilidad de mentor y discípulo, pudo triunfar magníficamente sobre todos los obstáculos. Este noble lazo humano constituye la fuerza motriz para la victoria en la vida y la victoria del kosen-rufu. Es un principio eterno e invariable del budismo.


Cuando Shijo Kingo fielmente puso en práctica las instrucciones de su maestro, con la profunda determinación de que jamás deshonraría el Sutra del loto o se comportaría de manera servil, su situación cambió en forma impresionante. Ocurrió que el señor feudal Ema cayó gravemente enfermo, y como Kingo era versado en medicina, fue convocado para atender a su amo y prescribirle un tratamiento. Esto le brindó una inesperada y gran oportunidad de recuperar la confianza de su amo. El hecho ocurrió pocos meses después de que este lo amenazara con confiscar sus feudos.


Aunque esto era una oportunidad de mejorar las relaciones con su superior, el resultado, sin embargo, era todavía muy incierto. Por otro lado, las difíciles circunstancias en las que Kingo se encontraba seguían sin cambios, y sin solución inmediata a la vista. Seguía expuesto a la hostilidad de algunos de sus colegas, y tampoco mantenía una buena relación familiar con sus hermanos. Por su parte, seguían su curso los planes subrepticios de Ryokan, prior del templo Gokuraku-ji,(7) y de otras personas, para desacreditarlo.

Pero precisamente porque empezaba a haber un cambio en las circunstancias y se vislumbraba un posible giro favorable, era crucial que Shijo Kingo no se descuidara ni se confiara demasiado. Debía proceder con cautela y prudencia, a fin de resolver definitivamente la situación. Era imperioso que prestara más atención que nunca a las personas y a las cosas a su alrededor, y consolidar la victoria con su sabio comportamiento como ser humano. Esta es la concreta orientación que el Daishonin le brinda a Shijo Kingo en esta carta, aconsejándole en detalle cómo tomar y confrontar sus circunstancias.

La carta comienza con el agradecimiento del Daishonin a Shijo Kingo por las ofrendas que éste le había enviado. A juzgar por este pasaje, vemos que Shijo Kingo había mandado un gran paquete de ofrendas sinceras, junto con una carta confiada a su cuidado por un compañero de fe [Toki Jonin]. Seguramente Kingo le envió esa amplia variedad de artículos pensando en el bienestar del Daishonin ante las proximidades del invierno en las remotas montañas de Minobu. El Daishonin confirma que las ofrendas han llegado a salvo, y cálidamente le agradece a Kingo por su sinceridad, agregando que los alimentos eran «muy bienvenidos». Estas palabras nos permiten apreciar el profundo intercambio humano que mantenían el mentor y su discípulo.


Habiéndose interiorizado de las últimas novedades en la situación de Kingo, el Daishonin luego comienza a aconsejarlo sobre cómo proceder en su conducta diaria. También elogia a Kingo por la victoria que ha logrado mediante la fe, diciendo: «¿No cree que toda esta estima se debe a la ayuda del Sutra del loto?».(8) Al mismo tiempo, preocupado por la posibilidad de que Kingo fuese blanco de una mayor envidia de sus allegados, y que esto lo pusiera en un peligro más grande aún, el Daishonin le advierte que sea extremadamente precavido y que evite todo proceder impulsivo o indiscreto. También le enseña que mantener la integridad personal y concretar la victoria como ser humano eran dos aspectos cruciales para despejar el camino hacia el avance en una situación como la que él estaba viviendo.


En esta carta resplandecen muchos pasajes profundos que han dado aliento y fuerza a incontables miembros:
Más valiosos que los tesoros de los cofres son los del cuerpo. Pero ninguno es tan preciado como los tesoros del corazón.(9)


El propósito con el cual nació en este mundo el buda Shakyamuni, señor de las enseñanzas, yace en su comportamiento como ser humano.(10)

A los sabios puede llamárselos humanos, pero los desconsiderados no son más que animales.(11)


El Daishonin explica a su férreo discípulo que la clave para revertir la adversidad yace en una conducta sabia y en el propio humanismo. Esto no sólo se aplica a Shijo Kingo. En nuestro caso, también, los actos que llevamos a cabo son un reflejo de nuestra fe y determinan la victoria o la derrota de nuestra práctica budista.


Cada pasaje de este escrito rebosa el profundo amor compasivo de Nichiren Daishonin, cuya prioridad era alentar sin reservas a cada uno de sus seguidores. Como budistas, no hay acción más elevada que forjar valores humanos y alentar a otros semejantes.

LOS SABIOS SIEMPRE SON AGRADECIDOS CON SUS BENEFACTORES
Estoy sumamente afligido por la enfermedad de su amo. Aunque él no profesa la fe en el Sutra del loto, usted es miembro de su clan; por lo tanto, es gracias a la consideración de él como usted puede hacer ofrendas a este sutra. Y en dicho caso, estas [ofrendas al sutra] pueden convertirse en oraciones por el restablecimiento de su señor feudal.

Piense en un árbol pequeño que crece a la sombra de un árbol grande o en la hierba que se extiende a la vera de un ancho río. Ninguno de los dos recibe el agua o la lluvia en forma directa; sin embargo, ambos crecen gracias al rocío que cae del árbol grande o a la humedad que exuda el río. Lo mismo se aplica a la relación entre usted y su señor feudal.

Para dar otro ejemplo, el rey Ajatashatru (12) fue enemigo del Buda. Pero como Jivaka, (13 ) ministro de la corte real, creía en el Buda y constantemente le hacía ofrendas, se dice que los beneficios que él había acumulado por sus acciones regresaron a Ajatashatru.(14)


Su hijo Kingo era un samurái vasallo de segunda generación, ya que su padre también había prestado servicio a la familia Ema, directamente emparentada con el clan gobernante Hojo, que regía el gobierno militar de Kamakura. Tanto el padre como el hijo habían mostrado total lealtad a la familia Ema en épocas de grave peligro.(15) Por lo tanto, no es de extrañar que el señor feudal Ema haya confiado profundamente en Kingo. Este último había caído en desgracia con su señor feudal tras haber intentado convertirlo a las enseñanzas del Daishonin.


Todo parece indicar que Kingo, sometido a sanciones y hostigamientos injustificados, como por ejemplo, ser transferido a otras tierras en una provincia lejana, pensaba en iniciar una demanda legal contra Ema. Sin embargo, el Daishonin lo exhorta a tener autocontrol, y le escribe en otra carta fechada alrededor de la misma época: «Como vasallos, usted, sus padres y sus parientes cercanos tienen una profunda deuda de gratitud con su señor feudal»,(16) y también: «Aunque su señor no vuelva a mostrarle ningún tipo de consideración, evite todo sentimiento de rencor hacia él».(17) La ingratitud se cuenta entre los peores rasgos de la conducta humana, y nos lleva a generar un karma adverso.

El Daishonin dice a Shijo Kingo que antes que sentir resentimiento hacia ese amo que lo sometía a presiones, debía enfocarse en batallar al verdadero enemigo —las funciones de los tres obstáculos y los cuatro demonios—,(18) que se manifestaban por medio de las acciones de Ema. Mucho más culpable, en todo caso, es Ryokan —señala el Daishonin—, cuyas sucias maniobras habían desembocado en la persecución contra los seguidores del Daishonin y en las conclusiones falsas a las que había llegado el señor feudal de Kingo.


Declara que Ryokan es la muestra más cabal de la categoría de personas conocidas como «falsos venerables arrogantes», uno de los tres enemigos poderosos(19) del budismo. Así, lo exhorta a reconocer la verdadera naturaleza de estas fuerzas obstructivas y negativas.


Kingo, fiel a la orientación de su maestro, se comportó sabiamente y con absoluta sinceridad en su vida cotidiana y en su interacción con los demás. Como resultado de ello, cuando Ema cayó enfermo, requirió el tratamiento de Shijo Kingo, quien también tenía fama de ser un «médico excelente».(20)


El Daishonin escribe en esta carta, sabiendo que Ema no estaba bien de salud: «Estoy sumamente afligido por la enfer¬medad de su amo».21 Aun cuando, super¬ficialmente, podría parecer que Ema era responsable de hacer sufrir a Shijo Kingo, quien era un sincero practicante del Sutra del loto, el Daishonin estaba profundamente afligido por la enfermedad de aquel.


El Budismo de Nichiren Daishonin mantiene una actitud rigurosa sobre lo correcto o lo erróneo en relación con la Ley o la enseñanza, pero en lo concerniente al sufrimiento de los seres humanos, siempre tiene una postura de tolerancia y de solidaridad. La inclinación del Daishonin era hacer cuanto estuviera a su alcance por ayudar a las personas que sufrían, aun cuando se tratara de individuos que actuaban contra la Ley. Exclamó, con respecto al padecimiento de esta clase de personas: «¡Cuán trágico, cuán lamentable!».(22) Lo indignaba el sufrimiento humano.(23) La esencia del budismo se encuentra en el sincero deseo de que cada persona sea feliz.


Mi maestro Josei Toda, segundo presidente de la Soka Gakkai, tenía el mismo corazón que el Daishonin. Si alguien abandonaba la fe, sentía una profunda congoja. «¡Qué trágica situación!», una vez exclamó. «Me duele como si tuviera un punzón clavado en el pecho!».


La Soka Gakkai ha logrado un avance tan brillante e inusitado, porque heredó este noble espíritu de vivir en contacto con el pueblo y actuar por su felicidad.


En este escrito, el Daishonin señala que el señor feudal Ema, sin ser practicante del Sutra del loto, estaba haciendo posible que Shijo Kingo realizara ofrendas al sutra. Por lo tanto, afirma, el mérito y la buena fortuna adquiridas por Kingo también se extenderán a Ema. El Daishonin cita el ejemplo de un arbolito que crece a la sombra de un gran árbol, o de la hierba que crece a la vera del río. Aunque la hierba o el arbolito no reciban directamente el agua del río o la lluvia, así y todo se beneficiará de la humedad general en forma de rocío, y así crecerán verdes y lozanos. También nota que en la época de Shakyamuni, había vivido un rey llamado Ajatashatru, archienemigo del budismo, que sin embargo fue protegido en última instancia, porque su médico Jivaka era un ferviente seguidor del Buda.


En una familia, del mismo modo, si una persona irradia el brillo de la Ley Mística, todos los miembros del hogar, incluidos los que no practican el budismo del Daishonin, serán protegidos. Siguiendo este ejemplo, un individuo puede iluminar todo su lugar de trabajo y su vecindario. Así de inmenso e incalculable es el beneficio de la Ley Mística. En consecuencia, en lo concerniente a nuestra práctica budista lo importante es que nosotros, hagan lo que hagan los demás, seamos como el río o como el gran árbol en esta analogía.


EL PRINCIPIO DE QUE «LA NATURALEZA DE BUDA SE MANIFIESTA DESDE ADENTRO Y GENERA PROTECCIÓN DESDE AFUERA».
El budismo enseña [la importante doctrina de] que cuando la naturaleza de Buda se manifiesta desde nuestro interior, uno recibe protección desde el exterior. Es uno de sus principios fundamentales. El Sutra del loto dice: «Siento profundo respeto por vosotros».(24) El Sutra del nirvana afirma: «Todos los seres vivos poseen la naturaleza de Buda por igual». En El despertar de la fe en el Mahayana, del bodhisattva Ashvaghosha, se lee: «Como la verdadera Ley invariablemente impregna nuestra vida y ejerce su influencia, las ilusiones se extinguen al instante y se manifiesta el cuerpo del Dharma». El Tratado sobre los niveles de la práctica del yoga, del bodhisattva Maitreya,(25) contiene palabras semejantes. Lo oculto se convierte en virtud manifiesta.(26)


Aquí, el Daishonin explica uno de los principios budistas más importantes: que la naturaleza de buda se manifiesta desde el interior de la vida, pero al hacerlo genera como respuesta la protección desde afuera. En otras palabras, cuando activamos la naturaleza de Buda dentro de nosotros, ella induce en el ambiente una respuesta de protección de parte de las funciones de la vida.

Somos nosotros los que poseemos esta naturaleza de Buda; en tal sentido, depende de nosotros activarla y manifestarla. Cuando practicamos el Budismo del Daishonin, la Ley Mística «impregna nuestra vida y ejerce su influencia»;(27) esto significa que nuestra naturaleza de Buda, una vez que se revela, impregna nuestra vida del mismo modo que cuando uno quema incienso, la ropa queda imbuida de fragancia. Nuestra naturaleza de Buda se exuda como una fragancia transportada por la brisa. Aunque decimos que las funciones universales o «deidades celestiales» nos protegen, el primer paso de ese proceso es emprender nuestra propia revolución humana.


Entonar Nam-myoho-renge-kyo al Gohonzon, el objeto de devoción del Budismo de Nichiren Daishonin, es lo mismo que hacer surgir y elogiar la naturaleza de Buda inherente a nuestra vida, y que reside en todas las cosas del universo. En respuesta al sonido de nuestro daimoku, por cuyo medio revelamos nuestra naturaleza de Buda, todas las deidades benevolentes del universo se ponen en acción para protegernos. Este principio expresa, sucintamente, la singularidad del Budismo de Nichiren Daishonin, completamente distinto de una fe que deposita su esperanza de salvación en la intervención de un poder externo.


El concepto de que «la naturaleza de Buda se manifiesta desde el interior» indica un poder que existe y se genera desde nuestro interior. Al budismo se lo conoce como el «camino interior». Por lo tanto, no buscamos la Budeidad, o vida del Buda, fuera de nosotros, sino en nuestro interior. El estado de vida del Buda, caracterizado por las cuatro noble virtudes de eternidad, verdadera identidad, felicidad y pureza, se encuentra en esta carne mortal que experimenta las ilusiones de los deseos mundanos y los sufrimientos del nacimiento y la muerte. El Budismo del Daishonin nos permite tomar contacto con ese beneficio en nuestra vida, y manifestarlo desde el interior.


En otras palabras, como todos poseemos la naturaleza de Buda, cuando entonamos Nam-myoho-renge-kyo con una mente bien enfocada, se activa y aflora esa Budeidad en nosotros. Manifestar nuestra propia Budeidad interior genera circunstancias de protección desde el exterior. Todo esto depende de nuestra determinación o foco interior.


Como explica el principio de que «la naturaleza de Buda se manifiesta desde el interior y genera protección desde el exterior», sin falta podemos transformar cualquier situación o medio ambiente si cambiamos nuestra disposición interna o coordenadas espirituales y revelamos nuestra naturaleza de Buda. Todos los miedos se desvanecen en el momento en que creemos, con todo nuestro corazón, «Yo soy el único guionista de mi vida».


A continuación, en esta carta, el Daishonin indica. «Lo oculto se convierte en virtud manifiesta».(28) La virtud invisible genera recompensas visibles. Practicar la Ley Mística es avanzar por el camino de la victoria, toda virtud se manifestará, sin falta, de maneras visibles. Cuando avanzamos con esta profunda convicción inamovible, nuestro futuro se abrirá de hermosas maneras, que jamás habríamos imaginado. Esta es la convicción y la declaración del Daishonin, el Buda del Último Día de la Ley.

De hecho, en todo el mundo los miembros de la SGI están construyendo estados de vida así, rebosantes de plenitud. Ellos son modelos de conducta respetuosa y humanística con los demás. El espíritu del Sutra del loto de respeto y veneración a todos los seres palpita profundamente en la forma de vida de los miembros de la SGI, como si hubiera «impregnado su vida y ejerciera su influencia».(29)


Cuando vemos a alguien en problemas, no podemos hacernos los distraídos. Cuando vemos a otro ser humano que parece estar debatiéndose con las dificultades, no podemos menos que darle nuestro aliento. Cuando vemos a alguien que sufre, no podemos sino abrazarlo. Creemos en el potencial de todas las personas, y por eso salimos al encuentro de los demás, dispuestos a entablar lazos positivos y significativos con ellos. La conducta de los miembros de la SGI corporifica el respeto a los demás.


Esto, en sí, prueba que han cultivado profundamente el estado de vida de los budas y de los bodhisattvas. No existe un beneficio mayor. La brisa fragante de la felicidad envuelve ilimitadamente su vida. Los miembros de la SGI son verdaderos héroes del pueblo. Son grandes defensores y campeones de la vida.


NOTAS
1. El nombre “Toki” se refiere a Toki Jonin, uno de los seguidores más destacados del Daishonin. Vivió en Wakamiya, distrito Katsushika, provincia de Shimosa (parte de la actual prefectura de Chiba), y fue un destacado vasallo samurái del señor feudal Chiba, condestable de dicha provincia.
2. END, pág. 889.
3. Véase Ib., pág. 493.
4. Debate de Kuwagayatsu: Debate realizado en Kuwagayatsu, Kamakura, en 1277, entre un discípulo del Daishonin llamado Sammi-bo y un sacerdote de nombre Ryuzo-bo, que estudiaba a las órdenes de Ryokan, del templo Gokuraku-ji. Ryuzo-bo fue vencido por Sammi-bo de manera apabullante. Kingo participó en el debate como simple observador, y no pronunció una sola palabra. Sin embargo, llegó a oídos del señor feudal Ema la noticia de que Shijo Kingo había interrumpido el curso del debate junto a varios colegas suyos, portando espadas desenvainadas.
5. END, pág. 865.
6. En Una exhortación a no mezquinar los feudos, el Daishonin aconseja a Shijo Kingo: “Tal como ha escrito en su carta, hable y obre sin el menor servilismo; una actitud lisonjera sólo perjudicará su situación. […] De ningún modo se muestre servil con el magistrado”. Ver ib.
7. Ryokan (1217–1303): También conocido como Ninsho. Sacerdote de la escuela japonesa Preceptos-Palabra Ver¬dadera. En 1267, bajo el patrocinio del clan Hojo, Ryokan pasó a ser prior del templo Gokuraku-ji, en Kamakura. Detractor de Nichiren Daishonin, recurrió a sus influencias entre figuras poderosas para hostigarlo a él y a sus seguidores, y fue quien orquestó diversas persecuciones que se abatieron sobre ellos.
8. END, pág. 891.
9. Ib., pág. 892.
10. Ib., pág. 893.
11. Ib.
12. Rey Ajatashatru: Rey del estado indio de Magadha, que vivió en la época de Shakyamuni. Incitado por Devadatta, mató a su padre para ocupar el trono. Tiempo después, sin embargo, esta conducta causó amargos remordimientos en Ajatashatru. Atormentado por la culpa, enfermó de graves pústulas infecciosas, y los médicos le pronosticaron la muerte. Un ministro y médico de la corte llamado Jivaka lo persuadió de que se arrepintiera y buscara la enseñanza del Buda. Ajatashatru lo hizo, curó su enfermedad y llegó a ser un devoto seguidor del Buda. Patrocinó el Primer Concilio budista que compiló las enseñanzas de Shakyamuni, celebrado un año después de la muerte del Buda.
13. Jivaka: Excelente médico que vivió en la época de Shakyamuni, en el estado indio de Magadha. Fue facultativo de la corte, y en tal carácter sirvió a Bimbisara, rey de Magadha, y a su hijo Ajatashatru. También fue un devoto seguidor de las enseñanzas del Buda y benefactor de la Orden budista. Como médico, además de atender pacientes comunes, asistió al buda Shakyamuni y a sus discípulos.
14. END, pág. 889.
15. Una petición al señor feudal Ema escrita por el Daishonin en nombre de Shijo Kingo explica la historia de largo y laborioso servicio al clan Ema que forjaron tanto Kingo como su padre. Esta carta, escrita como si el propio Kingo se dirigiera a Ema, señala: “Cuando su padre perdió el favor de las autoridades [en 1246], sus cientos de vasallos dejaron de serle leales. De todos ellos, [sin embargo,] mi difunto padre Yorikazu fue el único que siguió siéndole fiel hasta el final y lo acompañó [a su padre] al destierro en la provincia de Izu”. Poco antes de la batalla que tuvo lugar en Kamakura [el 12 de febrero de 1272] yo, Yorimoto [es decir, Shijo Kingo], me encontraba en la provincia de Izu, pero no bien tuve noticias de lo que se venía [el 10 de febrero, entre las tres y las cinco de la tarde], crucé a toda prisa el paso del Hakone; me uní a otros siete y juramos frente a usted poner fin a nuestra vida”. Véase END, pág. 852.
16. END, pág. 834.
17. Ib.
18. Tres obstáculos y cuatro demonios: Diversos obstáculos e impedimentos que buscan obstruir la práctica budista de los creyentes. Los tres obstáculos son: 1) el obstáculo de los deseos mundanos; 2) el obstáculo del karma; 3) el obstáculo de la retribución. Los cuatro demonios son: 1) el impedimento de los cinco componentes; 2) el impedimento de los deseos mundanos; 3) el impedimento de la muerte y 4) el impedimento del Rey Demonio.
19. Tres enemigos poderosos: Tres clases de personas arrogantes que persiguen a los que propagan el Sutra del loto en la época malvada posterior a la muerte del Buda. Se los describe en la estrofa de veinte versos del capítulo “Aliento a la devoción” (13º) del Sutra del loto. El gran maestro Miao-lo de la China los tipificó en tres categorías: 1) laicos arrogantes; 2) sacerdotes arrogantes; 3) falsos venerables arrogantes.
20. END, pág. 1000.
21. Ib., pág. 889.
22. Véase ib., pág. 606.
23. Véase ib., pág. 7.
24. Sutra del loto, cap. 20.
25. Maitreya: Fundador de la escuela de la Conciencia como Origen. Se le atribuye haber sido maestro de Asanga y haber vivido alrededor del 270-350 (350-430, según otras fuentes).
26. END, pág. 889.
27. Véase END, pág. 889.
28. END, pág. 890.
29. Véase ib.